domingo, 16 de noviembre de 2008

Cestería made in Aspace.

Cestería made in Aspace. diariovasco.com


BERGARA
Cestería made in Aspace
Venta directa a los vecinos en el centro de Oxirondo, nº 3 Casi treinta años de trabajo con los mimbres
16.11.08 -
J.A.MIGURA

BERGARA. DV. 'Made in Aspace' es la marca registrada con la que la asociación que trabaja en Gipuzkoa en favor de las personas con parálisis cerebral, sale al mercado para dar conocer sus productos.
Aspace ha lanzado una campaña para comercializar los productos de cestería que realizan con sus propias manos en los centros de personas adultas afectadas por esta discapacidad.
En Bergara, un grupo de 24 personas con parálisis cerebral realiza a diario esta labor, que ahora se pone a la venta en la sede de Oxirondo nº 3. Centro que desde esta semana aglutina a todos los adultos de Aspace de la villa ya que el centro de Ibaiondo se dedicará ahora al colectivo de menores de 18 años. Otros adultos, según las necesidades, acudirán al nuevo centro que inaugurará Aspace en Arrasate que dispone de vivienda tutelada y residencia con 21 camas.
En Oxirondo, frente al mercado de abastos, se ha acondicionado un espacio de venta y exposición para los productos que elaboran, como son cestos de ropa, canastos y cestos de ordenación para distintos usos, bandejas de baño, paneras, lapiceros o servilleteros.
Cualquier interesado en conocer mejor el proyecto y en adquirir los productos, puede acercarse de lunes a viernes, en horario de 8.45 a 16.45.
Además de la venta directa en sus centros, Aspace pondrá en marcha otras acciones promocionales e intensificará su asistencia a ferias de cara a las navidades
Los cestos como terapia
En 1980 Aspace puso en marcha la actividad de cestería para los adultos. Desde entonces, se ha ido consolidando hasta ser el eje que articula la vida cotidiana de los centros. Según explica Belén Ortiz de Zárate, responsable del centro bergarés de Oxirondo, la manufactura y comercialización de cestas ha resultado ser una experiencia «sumamente positiva para los que participan en ella, porque se ha revelado como un elemento fundamental para mejorar su autoestima», y añade, «trabajar con otros, y para otros provoca que las personas con discapacidad estén estimuladas y aprovechen sus capacidades, normalizando su vida y saliendo del aislamiento y la pasividad».
La comercialización llegó en 1989 en cadenas de hipermercados y ferias, pero estos canales son insuficientes para dar salida a una capacidad de producción que supera las 5.000 piezas anuales, «si bien hablamos de relanzar la venta de nuestras cestas, no debemos olvidar que detrás de todas estas acciones no existe un ánimo de lucro, sino el afán de incrementar la visibilidad social de las personas con discapacidad, así como su contribución a nuestra sociedad», destaca Ortiz de Zárate.

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