Es un «agravio económico» que causa «una pérdida de la calidad de vida». En el País Vasco existen 13.500 hogares con personas en estas circunstancias
DV. Las familias vascas de personas con discapacidad intelectual soportan una carga económica anual de 17.000 euros, que pueden llegar a los 33.500 si se valora la pérdida de oportunidades laborales para la familia.
Representantes de la Federación Vasca de Asociaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (Fevas) -en las que se integran Atzegi, Gautena, Aspace y la Fundación Uliazpi- presentaron ayer en Bilbao los datos referidos a Euskadi de un estudio promovido por la Confederación Estatal Feaps.
El objetivo de dicho informe, según explicó el director de Fevas, Pedro Fernández, es cuantificar el sobreesfuerzo económico que ocasiona la discapacidad intelectual en la persona y en su familia, más allá de la «relación familiar desinteresada de ayuda y apoyo». Para calcularlo se ha tenido en cuenta el grado de discapacidad, los costes de tiempo de atención (a 10 euros la hora), los gastos (material ortopédico, farmacia...) y las pérdidas de oportunidad laboral tanto para el discapacitado como para su cuidador, habitualmente una mujer.
A la cantidad resultante se le ha restado el monto total de las medidas compensatorias que ofrece la Administración en prestaciones económicas, subvenciones y exenciones, y el resultado en el País Vasco oscila entre los 17.000 y 33.500 euros de gasto para cada familia, según se incluya la oportunidad laboral. Este «agravio económico», según destacaron, se acumula año a año y se traduce en una pérdida de calidad de vida para las familias «imposible de cuantificar económicamente».
También es la causa, según dijo, de que el 26% de los familiares no puedan plantearse trabajar; el 31% sufran depresión y casi el 50% no tengan vacaciones. Ante esta situación, Fevas reclama a las instituciones más apoyos en servicios específicos, lo que redundaría en una reducción del número de horas de atención por parte de las familias, así como más prestaciones económicas y la garantía de que los discapacitados serán atendidos cuando sus cuidadores mueran, un servicio que ahora prestan las asociaciones.
El estudio sitúa a Navarra a la cabeza de las prestaciones económicas autonómicas, con una media de 18.168 euros anuales, seguida de Galicia, con 17.149 y el País Vasco, con 17.149 euros. La media estatal es de 15.124 euros.
En Euskadi, hay aproximadamente 13.500 personas con discapacidad intelectual. El 87% de ellas vive con sus familias y el resto en residencias, la mayoría de ellas integradas en Fevas.
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