23.07.10 - 02:09 - ELVIRA C. GARCÍA VIDALES
HONDARRIBIA.
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| Relajada. José Luis ayuda a Pilar mientras disfruta de un refrescante baño. FOTOS: F. DE LA HERA |
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| Rosa, en la 'silla anfibia', a punto de darse un chapuzón. |
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| Rosa, tras su primer baño en diez años, se muestra emocionada. |
Sin embargo, miedos y nervios aparte, las cifras hablan por si solas: «Desde que pusimos en marcha la iniciativa su aceptación y uso han crecido de manera muy satisfactoria», cuenta orgulloso José Luis. Durante el primer año, en 2006, 400 personas hicieron uso de este servicio, mientras que el año pasado lo disfrutaron 675 usuarios. «Pilar y yo venimos siempre que podemos. Hay que aprovechar este tipo de ayudas, porque si no las personas que padecen dificultades como las nuestras no podrían disfrutar del verano como las demás», dice Lupe. Cabe destacar que Cruz Roja también ofrece este tipo de servicio en otras playas de la provincia.
Un baño vital
'Baño sin Barreras' depende completamente de subvenciones de Kutxa, Diputación y el Ayuntamiento de Hondarribia. «Este año, debido a la crisis económica, pensábamos que el servicio se suspendería... Y, al final, menos mal que ha salido adelante, porque si les quitas esto, les quitas media vida», explica Gentzane.
Mientras, Rosa, que viene con un pequeño grupo de la residencia San Markosene de Errenteria, llega en otra 'silla anfibia' al puesto de 'Baño sin Barreras' despúes de haberse dado un refrescante y terapéutico chapuzón: «Hacía casi diez años que no me bañaba en el mar y estaba un poco asustada, pero me ha encantado la experiencia».
Aunque el resto de la gente que disfruta de la playa les mira, este colectivo está muy integrado en el entorno, porque esa mirada no es incómoda, sino sonriente, emotiva..., ya que la fuerza y voluntad que estas personas irradian y demuestran al vencer las barreras que su falta de movilidad les impone es indescriptible.






